¿Usted es un líder multiplicador o reductor?

Los “líderes multiplicadores” tienden a aumentar la inteligencia en las personas y organizaciones en donde se desempeñan. Por el contrario, los “líderes reductores” tienden a operar solo con su propia inteligencia. Ellos desaprovechan la energía y capacidades de quienes los rodean. Estos dos conceptos son bien explicados por la autora Liz Wiseman en su bestseller Multiplicadores. Aquí les dejo algunas conclusiones que extraje de su libro:

  1. Con respecto al logro de resultados de clase mundial, los multiplicadores alcanzan una calificación 42 % superior a la de los reductores. Ellos ponen en práctica uno o más de los siguientes comportamientos:
    1. Atraen, desarrollan y optimizan el talento.
    2. Buscan las mejores ideas de las personas.
    3. Plantean retos a su gente
    4. Promueven el debate constructivo respecto de decisiones importantes.
    5. Inculcan la aceptación de responsabilidades.
  2. Los reductores accidentales representa a la mayoría de reductores. Ellos son líderes que, a pesar de sus buenas intenciones, tienen un efecto reductivo sobre la gente que lideran. Ellos ponen en práctica una o más de las siguientes características:
    1. Muestran un pensamiento creativo e innovador, y creen que están estimulando ideas en su gente.
    2. Son dinámicos y carismáticos, y piensan que están esparciendo su energía generosamente.
    3. Son líderes empáticos quienes ayudan rápidamente a su gente cuando están en dificultades.
    4. Alcanzan metas altas, tienden a la acción y son optimistas. Ellos dirigen con el ejemplo y esperan que los demás los sigan.
    5. Protegen a su gente contra los desafíos que surgen en el trabajo.
  3. Si usted cree que puede ser un reductor accidental, aquí le dejo unas sugerencias:
    1. Busque opiniones y sugerencias de su jefe, colegas y empleados que están a su cargo.
    2. Lidere con un propósito. Comprenda como sus tendencias naturales y preferencias pueden estar llevándolo por la ruta equivocada.
    3. Haga menos y desafíe más. Hable menos y no trate de convencer o rescatar a otros de sus contratiempos porque quizá necesiten aprender lecciones duras por su cuenta.

Usted tiene la opción de elegir qué clase de líder quiere ser. Mientras nos acercamos al final del año, utilice estos conceptos para descubrir sus fortalezas y debilidades, y para definir hacia dónde desea enfocar sus esfuerzos el próximo año. Percy M. Cannon www.cannon.consulting www.linkedin.com/in/percycannon/  

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