Creando una cultura de excelencia Go-Giver

The Go-Giver Way™️

¿Le gustaría ser reconocido como el creador de una cultura de excelencia dentro y fuera de su organización? En la Parte 1 de mi serie compuesta de 5 episodios, le brindaré sugerencias que puede aplicar de inmediato para fomentar la excelencia en el trabajo.

Me basaré en el contenido de la serie de libros Go-Giver (Dar para recibir) escritos por Bob Burg y John David Mann, así como en mis casi cuatro décadas de experiencia corporativa internacional, primero como ejecutivo y ahora como coach.

En dos publicaciones previas (Marzo 2019 y Mayo 2019) presenté la filosofía Go-Giver (propóngase siempre crear valor para los demás) y Las Cinco Leyes del Éxito Estratosférico que ponen en práctica las personas con una mentalidad del tipo Go-Giver.

El día de hoy comenzaremos con la Ley del Valor: Su verdadero valor se define por cuanto mayor es el valor que ofrece respecto al beneficio que obtiene.

Su «valor» es la valía relativa que agrega a la organización, tanto en la mente de su jefe como en la experiencia de las personas con quienes trabaja, a nivel interno como externo, lo cual incluye a los clientes.

Su «beneficio» es el pago que recibe en salario y otras remuneraciones.

Lo que La Ley del Valor sugiere es que usted se esfuerce por superar las expectativas, tanto dentro de la organización (con su jefe y los actores internos), así como con sus clientes externos. Su objetivo es volverse la persona a quien recurrir cuando exista necesidad interna de contar con alguien «especial». Usted podría ser la persona que trabaje bien con los empleados de otros equipos, que cumpla sistemáticamente a pesar de posibles inconvenientes, que pueda desenvolverse con destreza en medio de la burocracia interna, o que pueda tener cualquier otra competencia exclusiva o sobresaliente.

Al entregar valor excepcional a los demás, usted estará ayudando a construir una cultura de excelencia en su empresa, sin importar donde se ubica en la jerarquía. Asimismo, se ganará una buena reputación. De hecho, en épocas de ahorros de costos y reducciones de personal, usted podría ser el talento que los demás buscan, en vez  de estar en la lista de personas que la organización pudiera despedir.

Comuníquense conmigo si desea descubrir cómo usted, su equipo o su organización pueden adoptar la mentalidad Go-Giver y entregar resultados extraordinarios.

Percy M. Cannon
www.cannon.consulting


Cómo entregar un valor excepcional a los demás

The Go-Giver Way™️

¿Con qué frecuencia se topa con personas que se concentran solo en su interés personal y cuya mentalidad es siempre la del “yo” en primer lugar”? ¿Disfruta realizar negocios con este tipo de personas?

¿No preferiría trabajar con personas que, en vez de priorizar el beneficio propio, agregan valor de manera constante y sistemática a los demás, y quienes también estén impulsados por una mentalidad de “¿cómo puedo ayudar a aquellos con los que me relaciono?” Le llamamos a estas personas “Go-Givers”.

¿Es inocente pensar y actuar como un Go-Giver? No, no es así. A continuación, se presentan tres áreas en que la mentalidad del Go-Giver puede ayudarlo a ser más exitoso en su vida laboral y personal:

  1. Liderazgo: ¿Qué ofrece como líder? ¿Solo se concentra en hacer que otras personas trabajen para usted y así alcanzar sus objetivos profesionales? ¿O su meta es trabajar con ellos, agregar valor a su crecimiento profesional y ayudarlos a que cumplan sus objetivos?
  2. Ventas: ¿Qué es más importante: generar valor para el comprador o realizar la venta? Usted puede controlar lo primero, pero no tanto lo segundo. Enfóquese en servir y brindar el mejor servicio posible. El tiempo de cosechar llegará, y algunas veces lo hará en momentos y desde lugares inesperados.
  3. Influencia: ¿Usted influencia dando directivas sobre lo que considera importante, sin escuchar la opinión de los demás, o toma en cuenta lo que es sustancial para otras personas antes de decidir? ¿Existe una oportunidad para dejar de ser siempre el dueño de la verdad?

Estas son solo algunas de las aplicaciones prácticas que puede aprender de la serie de libros Go-Giver (Dar para recibir) escritos por Bob Burg y John David Mann.

Dar un valor excepcional a los demás le ayudará a conseguir resultados extraordinarios en sus funciones profesionales y personales.

Hace poco tuve el honor de convertirme en un Coach y Expositor Certificado de Go-Giver. Comuníquese conmigo si desea saber más al respecto, y si desea evaluar cómo usted, su equipo o su organización puede adoptar la mentalidad del Go-Giver y disfrutar de resultados extraordinarios.

Percy M. Cannon
www.cannon.consulting

¿Desea que el resto de su vida sea la mejor parte de su vida?

En lo que va del año, tres clientes me han consultado cómo planear una segunda carrera.

Una parte de mi consejo incluyó un resumen del proceso que yo seguí hace una década. Fue útil para ellos y podría ser útil para usted también, si está considerando un cambio en sus actividades profesionales.

Cuando me acercaba a la mitad de siglo en mi vida, de la cual veinticinco años la había dedicado al mundo corporativo, me hice la siguiente pregunta: ¿cómo puedo hacer que el resto de mi vida sea la mejor parte de mi vida?

Hasta ese momento había trabajado como un ejecutivo corporativo. No estaba seguro si debía continuar en esa línea o intentar algo distinto.

Para decidir qué camino tomar, lo pensé mucho tomando en cuenta tres áreas:

  1. ¿Cuáles eran mis fortalezas?
  2. ¿Qué me apasionaba?
  3. ¿Cómo podría servir mejor a las personas?

El resultado de este proceso –que demoró un par de años– me ayudó a realizar los ajustes necesarios en mi Declaración de Misión Personal y en sus implicaciones profesionales y personales asociadas.

Decidí comenzar una segunda carrera enfocada en ayudar a empresarios, como usted, a ser más exitosos tanto en su vida profesional como personal.

Sin embargo, sentía que algo faltaba: un sentido de urgencia. Estaba demasiado cómodo en el mundo corporativo como para realizar un cambio… Eso fue hasta que dos de mis hijos anunciaron casi al mismo tiempo que ellos estaban esperando a su primer hijo.

Me pregunté qué clase de abuelo quería ser. La respuesta fue que quería ser un abuelo presente y comprometido. Esto fue el elemento faltante para poner en práctica la ejecución de mi Declaración de Misión Personal.

Como consecuencia de este proceso, hace nueve años dejé el mundo corporativo para dedicarme, entre otras cosas, a lo que estoy haciendo con este artículo: ayudarlo a ser más exitoso en su vida profesional y personal.

Usted no tiene que esperar hasta cumplir cincuenta años u otra edad para modificar su Declaración de Misión Personal. Nunca se es demasiado joven o viejo para definir o redefinir lo que usted desea hacer con su vida.

Cuente conmigo para ayudarlo en este proceso.

Percy M. Cannon
Coach Corporativo
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¿Desea convertirse en una persona orientada a aportar valor a la vida de los demás?

Hace poco asistí a un taller de dos días denominado «Academia de Emprendedores Go-Giver». El entrenamiento fue dirigido por el coautor de la serie de libros Go-Giver (Dar para recibir), Bob Burg, y su socia, Kathy Tagenel.

En caso de que no esté familiarizado con el concepto “Go-Giver”, el mensaje clave es «entregue valor excepcional y disfrute resultados extraordinarios”.

Muchos de los conocimientos extraídos del taller coinciden con las buenas prácticas que he observado en mi experiencia personal y con clientes corporativos. Le comparto aquí mis tres lecciones principales:

  1. Elija entre ser una persona que se enfoca en recibir o aquella que prefiere agregar valor. La primera se concentra en lo que puede obtener para sí mismo, mientras que la segunda se orienta en aportar valor a la vida de los demás.
  2. Las personas que priorizan el agregar valor a los demás muestran las cinco leyes del éxito estratosférico:
    1. La ley del valor: Su verdadero valor se define por cuánto mayor es el valor que ofrece respecto al beneficio que obtiene.
    2. La ley de la compensación: Sus ingresos están determinados por el número de personas a las que sirve y por la calidad del servicio que les presta.
    3. La ley de la influencia: Su influencia está determinada por la medida en que antepone los intereses de los demás a los suyos.
    4. La ley de la autenticidad: Lo más valioso que puede darle a los demás es usted mismo.
    5. La ley de la receptividad: La clave para dar eficazmente es estar abiertos a recibir.
  1. Podemos aplicar estos conceptos y leyes para forjar relaciones duraderas. Y podemos lograrlo tanto en nuestros roles profesionales como personales.

He regalado ejemplares de este libro a parientes, amigos y clientes. Después de leerlo, uno de los clientes me dijo que él también había comprado varios ejemplares para obsequiarlos.

¿Está listo para convertirse en una persona orientada a aportar valor a la vida de los demás?

Percy M. Cannon
Coach corporativo
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¿Desea convertirse en una persona persuasiva?

Si desea atraer personas hacia usted y sus ideas, existen dos formas para lograrlo: la fuerza y la persuasión.

En este boletín me enfocaré en mejorar sus habilidades con esta última herramienta, puesto que asumo que usted ya conoce de sobra los problemas de largo plazo que acarrea la primera.

Existen cinco principios para incrementar su poder de persuasión, los cuales se describen en el libro Adversaries into Allies (Adversarios convertidos en Aliados) escrito por Bob Burg, autor de diversos libros que tratan sobre ventas, marketing y persuasión. Estos cinco principios responden muy bien a los desafíos de persuasión que he observado en mi experiencia personal y con mis clientes corporativos.

  1. Controle sus emociones. Intente proyectar una imagen ‘calmada’ incluso cuando los otros no lo estén. Yo sé que esto es muy fácil decirlo; sin embargo, comprométase consigo mismo a que tratará de mantenerse siempre calmado. Visualícese calmado y trate de mantener este estado en la siguiente reunión. Incluso si usted fracasa, siga intentando. Célebre sus victorias.
  2. Tome conciencia que cada persona funciona con distintas creencias. No asuma que la persona que está tratando de influenciar piensa de la misma forma que usted. Ante la duda, pida aclaración. Y tal como lo explicó Stephen Covey hace tres décadas, busque primero entender y luego ser entendido.
  3. Identifique el ego de los demás. Evite las críticas y los comentarios innecesarios. Resalte el lado positivo en los demás. Primero busque puntos en común con la otra persona para evitar que se ponga a la defensiva. Solo –y remarco solo– entonces, trate de persuadir.
  4. Establezca el marco apropiado. Aquí es donde encontré la mayor oportunidad de crecimiento y anticipo que le sucederá lo mismo a usted. Tome la iniciativa y asegure el marco más productivo para que se establezca –o restablezca– el diálogo constructivo. Por ejemplo, si la otra persona está encasillando la conversación en donde hay que elegir entre dos alternativas, ninguna de las cuales le parece atractiva, usted puede reformularla agregando una tercera opción para que la considere al momento de escoger.
  5. Comuníquese con tacto y empatía. Escuche más y hable menos. Para inspirar confianza y empatía, encuentre similitudes con las personas que está tratando de influenciar.

Siga estos cinco principios para convertirse en una persona persuasiva y así evitar la tentación de recurrir a la fuerza para atraer a las personas hacia usted y hacia sus ideas. Consiga persuadir enfocándose en los beneficios que podrá encontrar la persona que trata de influenciar y no en lo que usted podrá obtener.

Percy M. Cannon
Coach corporativo
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Cómo lograr un cambio real en 2019

Ya llegó el nuevo año. A estas alturas seguro que ya ha recibido docenas de saludos por el Año Nuevo. Pero se ha puesto a pensar ¿qué tan listo está para iniciar el 2019 y lograr un cambio real, uno que sea lo suficientemente sólido para que dure los 365 días del año?

Escoger una o más metas para el año está bien, siempre que cuente con un sistema sólido que lo respalde a lo largo del año.

Le sugiero que establezca un nuevo hábito en 2019, el cual llamaremos «Revisión Semanal». Programe (en su dispositivo electrónico favorito o en agendas) 15 minutos para una sesión de planeamiento y revisión semanal. De preferencia, escoja el domingo por la noche o el lunes por la mañana para ponerla en práctica. Repita esta actividad durante las 52 semanas de 2019.

Esta sola acción podría convertirse en el punto de quiebre más grande de su vida durante este año. Con estos 15 minutos, usted puede realizar dos cosas:

  1. Revisar su rendimiento de la semana anterior. Responda preguntas tales como ¿hizo lo que había planeado hacer? ¿Fue demasiado ambicioso o –quizá muy conservador– al planear sus actividades? ¿Qué funcionó bien y qué no funcionó? ¿Pudo dedicarle tiempo tanto a sus prioridades profesionales como personales? Anote estas respuestas en una libreta o su dispositivo o aplicación favorito. Así podrá supervisar mejor su avance.
  2. Planifique su rendimiento de la siguiente semana. Con base en sus metas del 2019 responda ¿qué acciones planea llevar a cabo la siguiente semana? Trate de cubrir sus metas profesionales y personales. Separe espacios de tiempo en su agenda semanal para dedicarlos a estas actividades.

Al igual que con cualquier hábito nuevo, la repetición es la clave. Si es necesario, reduzca la duración de las revisiones semanales, pero haga todo lo posible para no pasarlas por alto. Y cuando no pueda cumplir con una semana –debemos aceptarlo, es muy probable que suceda– retómela la siguiente semana.

Supervisar su avance es una tarea muy importante, ya que esto le permitirá generar un impulso positivo. Cuando vea que hizo lo que se propuso hacer, generará una sensación de crecimiento y logro.

Cuente conmigo para ayudarlo con este proceso. Asimismo, puede aprovechar las funciones de la aplicación LifePlan para iPhone y iPad disponibles en Apple Store.

Le deseo un exitoso 2019 en su vida profesional y personal.

Percy M. Cannon
Coach Corporativo
www.cannon.consulting

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¿Qué es lo peor que puede pasar?

¿Con qué frecuencia toma decisiones que no parecen tener una respuesta clara? ¿Le cuesta mucho elegir una alternativa cuando parece no haber ninguna buena?

Cuando tenía 19 años me encontré con una de esas disyuntivas de la vida. Estaba comenzando mi segundo año de ingeniería en el Perú. Mi centro de estudios –una universidad estatal– estaba pasándola mal debido a frecuentes huelgas e inestabilidad. En parte, esto era reflejo del país que atravesaba un periodo inestable bajo una dictadura militar.

Esto me hizo pensar en solicitar una beca el año anterior para estudiar en los Estados Unidos, ya que ni mis padres ni tampoco yo teníamos los recursos para financiar mis estudios en el exterior.

Después de varias entrevistas, exámenes y mucha documentación adicional, recibí una beca para estudiar ingeniería en los Estados Unidos. Sin embargo, las buenas noticias no duraron mucho, ya que la beca solo cubría la matrícula y no el resto de los gastos (alojamiento, pensión, libros y otros más). De manera cortés, les recordé a los funcionarios que habíamos presentado la evidencia de la falta de recursos de mi familia para solicitar una beca completa, no parcial. La respuesta, tal como se esperaba, era que una beca para pagar la matrícula era lo único que podían ofrecerme en ese momento y si no quería aceptarla había otro estudiante esperando en la cola.

Pensé en echarme para atrás y les dije a mis padres, quienes estuvieron conmigo durante esa reunión, que quizás debería de quedarme y terminar mis estudios en Perú. Siempre había posibilidad de ir más adelante a los Estados Unidos para mis estudios de posgrado. La incertidumbre financiera alrededor de esta oferta parcial de beca era muy grande.

Fue en ese momento que mis padres plantearon esta pregunta: ¿Qué es lo peor que puede pasar? La conversación que siguió puede resumirse de esta manera:

Hoy no tenemos el dinero para financiar el programa completo en el exterior. Sin embargo, con tus ahorros y los nuestros podríamos financiar el resto de los gastos para el primer año. Sin lugar a dudas que será muy difícil, pero es posible hacerlo.

Entonces, ¿qué es lo peor que puede pasar? Finalizas tu primer año en los Estados Unidos, se te acaba el dinero y vuelves a Perú. Habrás ganado una experiencia en el exterior que muy pocos pueden gozar en este país. Tu nivel de inglés mejorará mucho y probablemente podrías acceder a crédito en tu escuela actual para los cursos que tomaste en el exterior.

Ahora, ¿qué es lo mejor que puede pasar? Una vez que llegues a los Estados Unidos puedes mejorar tu situación financiera mediante trabajos dentro del campus universitario y otras becas. Nuestra situación podría también mejorar y así podríamos ayudarte.

Después de pensarlo unos instantes, escogí aceptar la beca y estudiar en los Estados Unidos. Y como reza el dicho “el resto es historia”. Nunca ocurrió el peor escenario y, por el contrario, sí se presentó el mejor. Me gradué como ingeniero químico tres años más tarde.

Fui muy afortunado de recibir el consejo oportuno y determinante en mi vida de parte de mis padres.

Si tuviera que hacerlo todo de nuevo, seguiría el mismo camino. De hecho, sigo haciéndome esta misma pregunta cada vez que me encuentro en una disyuntiva en la vida. Asimismo, la he aplicado en mi trabajo de asesoría cuando el ejecutivo no tiene claro una elección específica que él o ella necesita tomar.

Cuando enfrente decisiones difíciles en su vida, hágase la siguiente pregunta: ¿Qué es lo peor que puede pasar?

Percy M. Cannon
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Una carrera internacional: ¿La mayor aventura de su vida?

¿Está interesado en seguir una carrera internacional-quizá como la que yo tuve-trabajando en el exterior en compañías tales como Procter & Gamble, IBM y Microsoft, y ahora como un coach y consultor internacional? Si ese es su sueño, aquí les dejo algunos consejos que se desprenden de un taller que dicté hace poco en Perú.

Comencemos por lo básico. Les menciono a continuación los tres tipos más comunes de carreras internacionales:

  1. Trabajar en otro país con responsabilidades locales, regionales o mundiales.
  2. Trabajar desde su país con clientes o responsabilidades de otro país.
  3. Desempeñarse en un trabajo que requiera constantes viajes al exterior.

Una carrera internacional es una elección que uno toma para su vida. Si desea lograr este objetivo y ser exitoso, tome en cuenta los siguientes cinco pasos:

  1. Desarrolle un plan para cumplir con su objetivo de forjar una carrera internacional:
    1. Establezca el objetivo dentro de sus aspiraciones profesionales de largo plazo y asegúrese de que sea compatible con sus metas personales.
    2. Desarrolle un plan de acción y cree un sistema de seguimiento para supervisar su avance.
    3. Hágase responsable por completo de su plan.
  2. Cristalice lo que desea lograr en una carrera internacional. ¿Está buscando crecimiento profesional? ¿Mejor remuneración? O ¿conocer nuevas culturas?
  3. Aprenda cómo posicionarse como un candidato internacional:
    1. Encuentre un trabajo u ocupación que le permita desempeñarse en un mercado laboral internacional.
    2. Construya una red internacional aprovechando LinkedIn. Ponga su atención en las geografías, Industrias y compañías en las que está interesado.
  4. Desarrolle una propuesta de valor única. ¿Por qué una empresa internacional debería contratarlo en lugar de un candidato local? Identifique las capacidades, experiencias y atributos personales que lo hacen sobresalir.
  5. Conviértase en un «estudiante profesional» y nunca deje de aprender. Aquí les presento algunas áreas en las que puede profundizar su conocimiento:
    1. Investigue los cursos, las mejores prácticas, las tendencias de la industria y las compañías líderes en su campo objetivo.
    2. Aprenda idiomas y culturas extranjeras, especialmente aquellas relacionadas con sus países objetivos.
    3. Estudie tecnología de la información en su campo objetivo, y asegúrese de estar actualizado con lo último en comunicación personal también.

La mitad de mi vida la he pasado en el exterior y probablemente esta tendencia continúe. ¿Qué he hecho para lograrlo? Ver el vaso medio lleno y no medio vacío, aprender inglés como segundo idioma, adaptarme a los países en que he vivido, estar abierto al cambio y, por último, pero no menos importante, asegurarme de que mi esposa y mis tres hijos eran felices donde fuéramos.

Si tuviera que volver a hacerlo de nuevo, probablemente seguiría la misma trayectoria internacional. Esta ha sido la mayor aventura en mi vida.

Percy M. Cannon
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¿Sabe trabajar en equipo?

La pregunta sobre lo que se necesita para saber trabajar en equipo surge con mucha frecuencia en mis labores de coach con ejecutivos y equipos directivos. La mayoría de los que hemos trabajado en instituciones medianas o grandes podemos proporcionar características positivas y negativas sobre el trabajo en equipo.

De la enorme cantidad de información que está disponible sobre este tema, comparto las tres cualidades que describe Patrick Lencioni en su libro The Ideal Team Player (Equipos ideales). Ellas reflejan de manera adecuada mis propias observaciones tanto en mi calidad de coach y, anteriormente, ejecutivo corporativo.

  1. Son humildes. He observado que varios miembros de equipos encuentran grandes desafíos con esta cualidad. Les cuesta mucho admitir sus errores, solicitar ayuda y felicitar a los demás. Las culturas corporativas se inclinan a recompensar los logros individuales por encima de los colectivos, lo cual dificulta mostrar las vulnerabilidades de un miembro. Sin embargo, ser humilde es una elección que usted puede tomar, y para aquellos que están al frente de un equipo, usted puede elegir ser un ejemplo de ella.
  2. Tienen sana ambición. Yo encuentro rasgos de esta virtud en la mayoría de ejecutivos exitosos. Ellos están dispuestos a dar más del 100 % para obtener resultados que excedan las expectativas laborales. Sin embargo, el desafío que veo es cómo demostrar esta pasión y responsabilidad personal no sólo para sus objetivos individuales, sino también para el bien del equipo como un todo.
  3. Actúan con inteligencia. Esto tiene que ver con escuchar atentamente y mostrar empatía por los demás miembros del equipo, es decir tratar a los demás de la forma que ellos quieren ser tratados.

Como ejecutivo y líder de equipo, tiene que tomar una decisión: Trabajar como individuo o trabajar como equipo. Sí elige lo último, tenga en cuenta personificar estas tres cualidades. Probablemente su equipo lo siga.

Déjeme saber si le gustaría programar una llamada de cortesía o conversar sobre cómo puedo capacitarlo a usted o a sus empleados para lograr mejores resultados en equipo o para mejorar otras capacidades de liderazgo y gestión.

Percy M. Cannon
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¿Qué tan buena es su puntualidad?

En mi trabajo reciente en la industria aeronáutica aprendí sobre la importancia del OTP, que son las siglas en inglés de “On-Time Performance”. Se trata de una métrica de rendimiento clave para las aerolíneas que mide la puntualidad en la salida y llegada del vuelo.

Quiero invitarlo a que tome prestado el concepto OTP de las aerolíneas y lo aplique en tres áreas de su labor profesional.

  1. Reuniones de negocios
    • ¿Comienza a la hora? Es muy común ver que las reuniones comiencen unos minutos tarde esperando a que lleguen todos los participantes (o por lo menos los más importantes). Piense en el mensaje que está transmitiendo a la organización: «No hay problema con llegar unos minutos tarde. Nosotros esperaremos por usted». Alguna vez leí sobre un líder de mucha experiencia que solía cerrar con llave la puerta de la sala de reuniones en la hora de inicio programada, dejando a los tardones afuera. ¿Demasiado radical? Quizás sí o quizás no…
    • ¿Termina en la hora? En mi trabajo con equipos de liderazgo, algunos de ellos consideran aceptable exceder el horario de la reunión para poder abordar todos los puntos de la agenda. Si usted sigue esta práctica, piense en el posible efecto que tendría sobre la propia agenda de los participantes. Podría estar enviando un mensaje equivocado: “No interesa cuántos temas están en la agenda o cuán ineficientemente se llevó a cabo la reunión, se espera que todos se queden hasta que el líder de la reunión decida acabarla”.
  2. Tiempo de desplazamiento
    • ¿Llega a la hora en sus citas programadas? Una vez tuve un coach que llegó unos minutos tarde a nuestra sesión. El no culpó al tráfico por su tardanza, sino a sí mismo por no salir de casa lo suficientemente temprano para lidiar con los posibles retrasos debido al tráfico. Esta fue una buena lección sobre cómo asumir la responsabilidad personal.
  3. Compromisos laborales
    • ¿Cumple con los plazos? Al inicio de mi carrera profesional no cumplí con el plazo fijado por mi jefe. El aprovechó esta oportunidad para enseñarme dos lecciones:
      • Priorizar: Yo acabé otras tareas menos importantes antes que esta.
      • Comunicar: Si cree que no va a cumplir con un plazo, informe a su jefe con anticipación.

Estas son sólo tres áreas en donde puede aplicar el concepto OTP de las aerolíneas en su trabajo. Déjeme saber si le gustaría programar una llamada de cortesía para conversar sobre cómo puedo capacitarlo a usted o a alguno de sus empleados en este concepto o cómo mejorar otras capacidades de liderazgo y gestión.

Percy M. Cannon
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